martes, 15 de junio de 2010

Espiritu Libre.

"Llamamos espíritu libre al que piensa de otro modo de lo que pudiera esperarse de su origen, de sus relaciones, de su situación y de su empleo o de las opiniones reinantes en su tiempo. El espíritu libre es la excepción (...). No es propio de la esencia del espíritu libre tener opiniones más justas, sino ,únicamente el haberse emancipado de lo tradicional (...).El [espiritu libre] busca razones, [investiga] la verdad (...)"

 Friedrich Nietzsche, Humano, demasiado humano (pagina 172, aforismo 225)

He de confesar que estas líneas no solo me hicieron vertir lagrimas de exaltación y emoción, sino que las reacciones somáticos fueron practicamente inevitables; sudoración, ardor en la frente, palpitación (cerca seguramente a una taquicardia) y un completo revoltijo en el estomago. El deseo apremiante en ese instante paroxístico era uno solo; gritar de manera descomunal, vociferar a los cuatro vientos la dicha y regocijo por tales palabras singulares y devastadoras. Me vi frustado al observador a mi alrededor un silencio sepulcral; me encontraba en medio de la biblioteca en la Universidad. A duras penas, tragué el volcan en erupción y lo contuve con una dificultad sobrehumana. Pero, el sentir no se mantuvo callado, sino que asaltaba mi concentración a cada momento. Me inquietaba, me movia, me llamaba. No podia atenuarlo, tampoco quería. Era totalmente necesario liberar ese espíritu libre, dejarlo volar con su mirada aguda e inocente, dejarlo que surque por los campos del conocimiento y la verdad. Era completamente indispensable para mí trémula templanza que creará y produjera este blog.



  

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